El cuerpo humano, la creación perfecta, es sin duda una máquina que no deja de sorprendernos. Aun sin conocerlo del todo nos maravillamos con lo que sabemos es capaz de lograr una conjunto de sistemas biológicos, y todavía falta mucho por descubrir. Cada día los estudios nos van dando información que nunca antes habríamos imaginado y hoy en día el auto-conocimiento de nuestro cuerpo va de la mano con el de nuestro estado de salud.
No falta quien alguna vez se haya preguntado sobre cómo funciona nuestro organismo específicamente, y no es sino hasta ahora que realmente podemos ver con claridad cómo trabaja. Capaz de adaptarse a los medios más inhóspitos y de hazañas temerarias el cuerpo humano es sin duda objeto de estudios inagotables.
Pero nuestro sistema no está limitado a lo exterior y fácil de ver a simple vista sino que más aun va mas allá de nuestra talla...
El interior de nuestro cuerpo es una serie de reacciones en cadena constantes, adaptándose y agilizándose para cumplir con las necesidades que requiere el ser humano para hacer desde las actividades más sencillas como respirar hasta las mas complicadas como correr 10 km en una maratón, y para lograr llevar a cabo estas tareas nuestro organismo necesita de energía, materia prima como en una fábrica. Esta energía la obtienen de diversos medios y ya sea que se produzcan en el mismo organismo como que se obtengan por fuentes externas provenientes de fuentes naturales como las vitaminas (que son compuestos heterogéneos que junto con otros elementos nutricionales actúan como catalizadores en los procesos fisiológicos) que se encuentran en frutas y verduras.
Al igual que las vitaminas (que también se pueden producir en el cuerpo aunque la mayoría tiene que ser ingerida) existen otros catalizadores (que ayudan a acelerar el proceso de obtención de productos) denominados enzimas, que actúan sobre los sustratos en las reacciones químicas pero sin intervenir en el resultado.
Existen además, células especializadas que producen sustancias denominadas hormonas. Las hormonas se pueden clasificar en orgánicas o sintéticas y en neuro transmisores o feromonas. De cualquier modo su función siempre será una tarea específica que generalmente se relaciona con las actividades vitales para mantener en buena condición el cuerpo (como la regulación de la presión sanguínea) y también las que se van presentando conforme el ser humano va desarrollándose (como la producción de leche en el caso de las mujeres).
También es importante destacar el papel de los lípidos, que son un conjunto de moléculas orgánicas (que son sustancias que contienen carbono) al igual que las vitaminas, las enzimas y las hormonas. Estos tiene distintas funciones, entre las que destacan: actuar como fuente energética, comunicación celular, la función térmica, etc.
Como ven, la maquina humana siempre está en constante actividad y depende de nosotros el aportar la correcta cantidad de energía para que nuestro cuerpo funcione como debe y mantenernos lo más sano posible para evitar acarrear enfermedades que se pueden evitar. A fin de cuentas es nuestro yo, nuestra vida… y somos uno solo.